domingo, 11 de abril de 2010

Carnaval

Hoy tengo ganas de ser completamente críptica e hierática,
pellizcar las palabras
lo confieso no sé qué escribir
hace un tiempo, más de un tiempo contable que no se me asoma nada concreto a la boca
he sido fragmentaria y vagamunda
me dejado ir en mi eterno "No sé"
¿cuántas veces me lo has escuchado? a mi ya me pasa desapercibido por la lengua, se me clavó en la palma de la mano como un estigma que ya no me asombra.
Se me dificuta decir no, las  oportunidades me caen como guarilaques en la cabeza. ¿Y me digo por qué no?
Soy tibia, si, como mi piel, como mi bailar de aqui a allá.
Me siento como una brújula cansada de la  horizontalidad, de la loca horizontalidad sobre mi misma, entonces me pongo de pie y dejo de dar giros embriagantes, me erijo y mi cuerpo curvilíneo y mareado. Apunto al zenit, y así pensativa me quedo.
Hay imágenes que me causan desasociego, sólo por que son placenteras, sólo por que son fragmentarias e indebidas. Sólo por que no las mento de nuevo y luego de trasgredir la ley puedo apaciguarme.
Es necesario el carnaval, tú y yo lo sabemos, y si no mi vida, estaríamos a punto de enterrarnos un puñal.
Luego del crimen volvemos serenos cada uno a su portal.
Con la memoria ebúrnea.
Y las piernas cansadas de tanto correr.
Luego de batirme entre la gente extraño el brazo cruzado sobre mi pecho, y el silencio apacible del despertar.
Luego de meterme los dedos a la boca al sumergirlos en dulces de leche, es que del hastío sólo se me ocurre un nombre.
Y no estoy diceindo nada, sólo que "cariño, cuánto nos hace falta un carnaval"

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