martes, 28 de abril de 2009

De escribir

Notablemente ha bajado mi ánimo con este ejercicio, ya las palabras no me vienen con facilidad. Tanta teoría y texto excelso me ha callado, la crítica, el compromiso...bah.
Si quiero descargar mi afecto para no traumarme, entonces lo consideraré cura y ya. Si murmuro y no hay perrito que me calle. Lo considerarán delito y ya.
Aveces, tengo momentos de lucidez, pero ay!.. que visitante más inoportuno, toca la puerta cuando no hay papel ni tinta a la mano, cuando estoy sepultada en las cobijas amodorrada por el calor.
Escribo para documentar, y no puedo salir de mi. Siempre esa voz narrando, presente, mezclada con todo. Que narcisismo. Condenable...ah yo no sé, mientras lo disfrute lo seguiré haciendo.
El producto del disfrute será el mismo disfrute? ah yo no sé lector, pero si escribo esto con mucho entusiasmo, léase del mismo modo. Como decía en ese libro, sobre el escribir y leer tomando cerveza.
Que influenciada... me atraviesan discursos psicoanalíticos y Cervantinos y .. de Fielding (¿Cómo se dirá de un apellido así ala?) inevitable no ser retazos del discurso del otro, la alteridad, siempre se está sujeto. Aveces me siento usurpando palabras, pensamientos, expresiones y me da pereza citar todo lo que aprendo en un día; la charla con la chica o el compañero, lo que ha dicho el profe en clase, lo que saqué de algún ilustre caballero, clonado en copias.
Que ladrón se es de la palabra, eso del individuo... ah yo no sé! Rompecabezas.
Y cuando hay trabas, semáforos en rojo, cuando se está catatónico con la pluma. Eh berraco lío, entonces todo suena disonante, catastrófico. Se gasta el borrador y se abusa de la flechita horizontal inversa. Entre migajas y vacíos, se traen con fuerza pobladores para lugares polares, helados, inhabitables. Vaya a saber uno si sobrevivan.
Pausas, relecturas y correcciones. Me pillo escribiendo en rima, está grabadito en la memoria, inevitable.
¿Pienso en el lector cuando escribo? aveces, tengo consideración, pongo bien las tildes, y los signos de puntuación. Busco la manito de la coherencia y la tomo con fuerza pero se me resbala, como si la bañara el aceite. Doy vueltas y vueltas, me emociono con una idea y me embarco en digresiones. Al menos intento mantener la imagen; cuido que mis pies no se manchen de barro ni les salpique algún monstruo cacofónico, me cuido de maldiciones de alguna bruja cacográfica. Pero aveces, buscando no ensuciarme termino mal parada. O puede que la intención primaria fuera contraria y busque el horror y el desagrado queriendo señalar algo.
Salen unos cuantos parrafitos del horno, ami me huelen bien. Espero se disfruten. :P

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