¿Por dónde empiezo? ¿por los ojos, la lengua, o la natura?
Se retuerce ese pedazo de carne en mi boca, roza el paladar y a su gemela, a su siamesa separada por equivocación. Una mano agarra a la otra y la reconoce. Así ellas danzan en su ritual de reconocimiento, papila por papila van gritando su nombre y escuchando el eco en la otra pared carnosa.
Se envuelven como capullos para eclosionar entre enzimas y bacterias que no vendrían al caso. Eclosionan y son pura maravilla, descubrimiento de tierras vírgenes y peligrosas. Es tener contacto con las fiebres y locura de las verdes. Son sangre aguapanelosa y mosquito voraz. Todo esto para decir que una lengua extranjera aveces puede ser la propia sólo con un poco de mirada perdida, sí, es que hasta se le pueden a uno encalambrar las piernas.
De los ojos perdidos, ojos ladeados hacia la izquierda, volteados al revés sin moverse ni un poquito puedo decir que es como si no sirvieran. No, hoy no me servian para conocer el mundo, ni para servirme de guias. Hoy andaban señalándolo todo como si nunca nunca hubiesen visto, como si ese espectro de gentes, comercio y propaganda fueran cosa alienígena. A eso iba porque...porque veia a través de las gafas de alguien, pero a lo lejos, observé sus lentes gruesos y me pregunté cómo vería sin sus rabos de botella. Yo, que tengo esta temprana ceguera onírica, yo, prefiero a ratos ver borroso y desconfiar del mundo, verlo todo lento y transformándose.
ah, yo iba a hablar de poesía y me salieron palabras que ya no me convencen. La poesía no es caja de cristal ni hamaca de algodón de azucar. Ella abraza como una dama de hierro, ella se clava debajo de las uñas y tiene colmillos preparados a disparar su dardo a los ojos.
Es que para nuestra sociedad de dioses en fuga, de dioses fugados que ahora solo podemos suspirar, si comer en dulcecillos... aquí hace falta la planta de la sabiduría. Nuestra ...estoy cansada. Lo que quiero decir es: la poesía es nuestra planta sagrada, con ella adquirimos el conocimiento de la naturaleza y el funcionamiento de las cosas. Crece la poesía como cualquier otra planta, se corta se empaqueta y se distribuye, en lo que fallamos es en cómo tomarla, parece que su sabor ha pasado de moda, o ya no es rentable su empaque, ah no lo sé. Esto antes tenía otra forma.
FRONTERAS, 2016 - U. Javeriana
Hace 10 años

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