sábado, 30 de enero de 2010

Tip tap

Cerrar la boca es cosa fácil, no es como si uno tuviera una cremallera averiada o un candado de ceño fruncido. No, es tan sencillo como no querer pronunciar palabra.
Palabra en acto, palabra significativa. No mera señal -tic- tic- tic- que lanza el corazón para decir ey! sigo vivo.

La boca se empolva a ratos, se deja archivada como una vieja caja debajo de la cama, en un armario, en un san alejo. Qué sabes tu Alejo de los santos mutismos de los objetos allí dejados a tu vera, de su inutilidad útil para los recicladores de antiguedades, ay... de nosotros los melancólicos.

Juego a ver cuanto aguanto sin tomar aire, con la boca empolvada, arrunchada en los santos brazos de algún alejo. Así, jugando a que no me es necesario. Miento.

Doy una bocanada feroz de madrugada, golpeo el polvo con fuerza y le veo alejarse en su danza ingrávida y traslúcida en la luz de la lámpara.
Necesito del tip tip tip tap tap tap
¿Te cuento? aquí es el único lugar donde mi andar retumba como un taconeo, me encaramo en mis zancos y me dejo ir en palabras y qué tumba'o que tumbao' es que nadie me para cuando desenfrenadamente empiezo a bajar por los andenes, a visitar las plazas mientras cimbroneo las caderas y tu sabes que me las dieron abundantes. A ratos me quedo paralizada observando a cualquier transeúnte confiada en que es el amado-extraño-conocido al que tanto he esperado, pero no, no y vuelvo a caminar. Confundo los puntos finales con los seguidos, ¿no lo ves?
Me canso y emprendo vuelo, susurro a los andenes, los rozo apenas con la saliva.
No pero es que no es escupir, esto también tiene su selección. Y bien pensarás que no sé de que diablos estoy hablando, pero ¿es qué un pie medita para darle el paso al otro? Una vez aprendes a andar los pies no te pertenecen, no es que son de ellos mismos a ratos y así me pasa ahora, con el cerebro de las inquietas manos. Te desvisto, me desvisto, y recorro tu piel como me da la gana, sin perguntarme qué hago ni qué haces, esto va con la mecánica de los pies y el equilibrio. Por supuesto sólo estoy hablando de escribir.

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