domingo, 25 de enero de 2009

Río-limbo

Torbellino y dique roto, la furia de castores.
El rio es liberado, no conoce de cauce; estaba acostumbrado al ensimismamiento de laguna. De represa. Va por los prados y el asfalto, cae en los abismos y se filtra en las grietas; es alimento de árboles, bebida de cervatillo, aire de peces.
No tiene dónde ir...él no sabe del mar, ni del feliz encuentro del dulce y la sal.
Tiene pasos torpes, de raudal apurado; aveces estancado. Criadero de renacuajos, luego nuevamente escaleras de salmón.
Con ese trotar de caballito, va abriéndose paso; salpica por aquí y por allá. Siente rumores de ancestros egipcios, inunda los campos de siembra.
Inundación, no siempre catástrofe.
Sabe bien de fluir y se dedica a disfrutarlo, explorar; avista zanjas y acueductos, ciclas y muebles olvidados. Basura. Siente temor, pero sigue su senda.
Il aimerai d'être apprivoise comme un renard, mais pas être enferme comme un canari. C'est dificile à retenir une courant qui avait longue temps sans la rêne.

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