martes, 27 de enero de 2009

Sunshine Sketches for a Sweetheart





Traduciendo ese lenguaje de cuerdas, acordes, regresiones, tiempos y exorcismos. Qué tarea más difícil, me centro en mis recuerdos e impresiones viscerales, luego etéreas, de lo escuchado.

Un escalofrío me recorre la espalda, la cara y el cuello. Eso siempre me pasa cuando escucho violines o una voz muy hermosa. Es señal que me conmueve. Un cosquilleo helado, sublime, que podría ser llanto. Alegría que no se decide, un lazo de seda en la garganta; imposibilidad fonética. La música tiene su erotismo.

Tengo un texto acomodándose en mis tímpanos, yo lo examino; lo arrullo y lo acojo con reverencia. Me habla de una noche triste y del silencio roto. De los pies congelados y el hielo quebradizo. Del invierno. Solo puedo guardar silencio y viajar en tiempos que no conozco; que no son míos.

Descifro lenguajes extranjeros y se me antojan exquisitos. Su melancolía y diálogo cifrado. Viene el escalofrío y luego la sonrisa. Que presente más bonito.

Recuerdo las escaleras, el día de mi cumpleaños. Llovía un poco, tenía la mirada perdida. Y no sabía de distancia, si romperla o estar al margen. Yo estaba muy feliz. Es un regalo muy bonito, no podría describirlo.

Gracias Andresito, tus manos mágicas, tejedoras musicales me han dado una sonrisa.

Sunshine sketches for a sweetheart--> Andrés Corredor [ ¿listo? =) ]

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