Una rosa en reserva
Marchita pero aun con vida
Espera ser cortada…
Y así pasa sus días
Se extingue su fragancia
Mientras es su turno
Sus espinas requieren savia escarlata
Que rompa el velo taciturno.
La mano se acerca
Tal vez demasiado temprano
Tal vez demasiado tarde
Y en una mórbida caricia
Empieza a correr la sangre
Del rasguño, de la herida
De probar su dulce filo
El líquido se derrama
Dando vida a pétalos marchitos;
Pero la flor durmiente se resiste a la vida
Se retuerce, se envuelve en su letargo
Pues ya no quiere ir con la mano,
Mientras esperaba el ansiado contacto
De la muerte se ha enamorado.
Ahora bailan en la noche
Juntas hacen brotar la savia
Mientras tanto el amante
Retira su mano,
Observa el baile
Y en silencio se va alejando
Aun con el dulce sentir
De su mano sangrando.
FRONTERAS, 2016 - U. Javeriana
Hace 10 años

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