Ay que podria yo brindarte si un cuarto de mi ventrículo lo tengo perdido,
y te siento medio muerto, no se donde están tu sonrisa ni tu pasión, creo que te sería imposible llorar, aveces me pregunto por tu alma y por tu dios.
Si tal vez tomarias esos dibujos coloreados con gelatina en polvo y los lamerias, para luego tomarme de la mano e ir a robar un banco despensivo todo el azucar que nos cupiese en los bolsillos, luego ir al parque y hacer nuestro acto de magia aprovechando los polvillos mágicos que visten las golosinas, ah solo ser y no fingir nada.
No, que eso no quiero, ni tampoco contarte grandes teorias sobre el humo del cigarrillo. Que quiero irme de caceria de insectos (por que presiento que a tu lado no les tendria miedo); bajar cerecillas de su nube verde, escondernos debajo de mesas enmanteladas y sillas.
Y de mentiras, a no, es que no vamos a necesitar de ese guiso, que nuestra mayor pelea sera decidir quien se avienta por el tobogan primero.
Deja de complicarte que lo que quiero es verte contento.
Y no creas que no he pensado en dar el salto
estoy rumiándolo, masticándolo. No desesperes es que de repente todo es tan nuevo, y yo no sé como quitarme este traje de tortuga.
Dame un respiro. Ay que yo luego te compensaré con respiración boca a boca.
Si he sido una lija déjame dar mis primeros pasos de seda.
No desesperes que solo es la puerta descomunal del castillo, esa puerta que baja poco a poco con el murmuro de los engranajes.
Es que son pequeños fonemas malabaristas con algo de pánico a las alturas, que cinicos no?
Relájate deja de fumar tanto...que ay...ese humo es tan sólido entre nosotros.
Y si me caigo no me tomes una foto instantánea, estática raspando el suelo, que tus visitas al cemento las he sumergido en el Leteo.
Robemos dulces, robemos besos, ventrículos derechos e izquierdos.
y te siento medio muerto, no se donde están tu sonrisa ni tu pasión, creo que te sería imposible llorar, aveces me pregunto por tu alma y por tu dios.
Si tal vez tomarias esos dibujos coloreados con gelatina en polvo y los lamerias, para luego tomarme de la mano e ir a robar un banco despensivo todo el azucar que nos cupiese en los bolsillos, luego ir al parque y hacer nuestro acto de magia aprovechando los polvillos mágicos que visten las golosinas, ah solo ser y no fingir nada.
No, que eso no quiero, ni tampoco contarte grandes teorias sobre el humo del cigarrillo. Que quiero irme de caceria de insectos (por que presiento que a tu lado no les tendria miedo); bajar cerecillas de su nube verde, escondernos debajo de mesas enmanteladas y sillas.
Y de mentiras, a no, es que no vamos a necesitar de ese guiso, que nuestra mayor pelea sera decidir quien se avienta por el tobogan primero.
Deja de complicarte que lo que quiero es verte contento.
Y no creas que no he pensado en dar el salto
estoy rumiándolo, masticándolo. No desesperes es que de repente todo es tan nuevo, y yo no sé como quitarme este traje de tortuga.
Dame un respiro. Ay que yo luego te compensaré con respiración boca a boca.
Si he sido una lija déjame dar mis primeros pasos de seda.
No desesperes que solo es la puerta descomunal del castillo, esa puerta que baja poco a poco con el murmuro de los engranajes.
Es que son pequeños fonemas malabaristas con algo de pánico a las alturas, que cinicos no?
Relájate deja de fumar tanto...que ay...ese humo es tan sólido entre nosotros.
Y si me caigo no me tomes una foto instantánea, estática raspando el suelo, que tus visitas al cemento las he sumergido en el Leteo.
Robemos dulces, robemos besos, ventrículos derechos e izquierdos.

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